BOTOX

El botox (símbolo de R) es un medicamento que contiene toxina botulínica tipo A, sustancia utilizada para el rejuvenecimiento facial. Se obtiene de manera biosintética y se aplica en los musculos que causan las arrugas o líneas de expresión muy marcadas en frente, nariz, párpados, entrecejo, etc. relajándolos y manteniendo la expresión natural del paciente. Ha revolucionado el mundo de la dermatología-cosmética ya que es un tratamiento sin cirugía mediante inyecciones que relajan y suavizan las líneas de expresión. El tratamiento puede combinarse con Láser fraccionado CO2, Fotofacial, Microdermoabrasión, Materiales de relleno.

La toxina botulínica, más conocida como botox, es en realidad la toxina que produce el botulismo. Sin embargo, se aprovecha su capacidad de producir parálisis muscular para utilizarla con fines médicos en el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas y en medicina estética para las arrugas de expresión, que es por lo que más se la conoce. Entre sus numerosas aplicaciones médicas destacan: botox

La técnica consiste en la infiltración mediante una aguja extrafina de la toxina botulínica en el músculo de la zona que se desea tratar, produciendo su relajación e inhibiendo el movimiento del mismo. De ahí que su aplicación fundamental en estética sea el tratamiento de las arrugas de expresión, es decir aquéllas que aparecen en el entrecejo, la frente, las comisuras de los labios o el contorno de los ojos.